Armisticio.

Cabamos trincheras;
frente a frente,
veo tu ojo, ves mi boca;
ves palabras
veo tus heridas.

Te propongo
soltar los brazos
las manos
la boca
los dientes
los ojos
los párpados;
y no dañarnos más.

Sin palabras de por medio,
ésas de artillería pesada
calibre .50;
las que traspasan todo lo que hemos logrado.

Te propongo soltar la desidia,
la lástima
la pena
la autocompasión;
el desasosiego.

¿Me rindo?, ¿Te rindes?
¿Realmente hemos llegado al límite de la munición?
O te queda alguna otra palabra?
un atisbo de afecto por ahí escondido entre armas.

Te propongo un armisticio:
voy y te abrazo.